miércoles, mayo 05, 2004

sobre el "esperar sin esperar..."

Los Amorosos, Jaime Sabines

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.